La otra vida de Oswaldo Cisneros

 La otra vida de Oswaldo Cisneros

Publicamos este texto que ha distribuido el periodista Juan Carlos Zapata.

Por Juan Carlos Zapata.- Una llamada de Santo Domingo. Otra llamada de Miami. Anoto y ensamblo. Las dos fuentes expresan casi lo mismo. Voces diferentes pero en el fondo es lo mismo. Léase como si fuera una sola voz, pero son dos. Voy:

“¿Por qué no respetar el deseo de Oswaldo Cisneros? El testamento expresa cuál era su deseo. Si nombra dos albaceas es porque hay menores de edad. No me cabe en la cabeza que se cuestione este punto. Peor lo otro. ¿Por qué impugnar las adopciones? Si hubo errores en el proceso fueron humanos, de abogados, administrativos. No porque Oswaldo no quisiera a esos niños. Los amaba. Cuando se corrió el rumor de que iba a adoptar a uno, dijo, Voy a adoptar dos, y en la primera tanda adoptó cuatro y luego dos más. No era un proceso nuevo. Cuando se casó con Ella, le admitió su hija, y a su vez, Ella, admitió la que Oswaldo había tenido con su primera mujer, la que conoció en Boston, cuando estudiaba. Quería a esos niños. Él mismo llevaba a los varones a una barbería en Santa Rosa de Lima. Él viajaba a Panamá a visitar a los niños, no a ver a Mireya, iba solo por los niños. Y así era en cualquier parte del mundo”.

“Oswaldo creía que iba a salir del hospital. El virus que pescó en Bogotá no le dio tiempo para arreglar algunos cabos sueltos. Y el punto de los hijos menores de edad es clave. Nombró dos albaceas precisamente por ese aspecto. Sabía que un albacea dispone mucho. Y de allí la decisión de que fueran dos y no uno. Como entendía que su cuadro de salud era delicado –se dializaba desde hace tres años- tomó algunas precauciones, pero no todas”.

“De haber vivido más, también se hubiera divorciado de Mireya. De hecho, ella vivía en Panamá y Oswaldo seguía en Caracas. Es que su karma fueron las mujeres. Los primos tuvieron buen ojo con las mujeres, algo que le faltó a Oswaldo. No entremos en detalles. Pero Ella gastaba mucho, gasta mucho. ¿Quién le mantendrá el avión? Porque era Oswaldo quien se lo mantenía. Mireya gasta menos. Vendió su avión”.

“A Oswaldo le pasó lo que al Dr. Pedro Tinoco. Enamorado de una sola mujer, Carmen Montilla, que hizo de las suyas. Oswaldo se equivocó con las esposas. Y las mujeres deben estar conscientes de ello.  Y conscientes de que dejó instrucciones. Dejó todo notariado y firmado. Esa era su voluntad”.

“Pero le faltó voluntad para poner las mujeres en su sitio, y eso incluye a las hijas. Y la ironía es que esta es una pelea de mujeres. Que se odian. En la fortuna del editor Miguel Angel Capriles Ayala había muchas mujeres, pero quienes peleaban la herencia no eran solo mujeres. Aquí la piel es importante. Aquí los viejos celos y recelos han salido a flote. Este caso es un aviso para otras fortunas cuyos jefes o jefas están al final de la vida”.

“Era un hombre de lealtades. ¿Quién habla mal de Oswaldo Cisneros? Sus ejecutivos lo recuerdan como un padre. Lo recuerdan como el hombre equipo. Que se metía al detalle de los negocios, que preguntaba para entender la operación, pero no para polemizar ni poner a pelear a los ejecutivos entre ellos, que sí era lo que ocurría en el Grupo Cisneros”.

La Bola De Fuego

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