Virginia Hall, la espía sin limitaciones que atormentó a los nazis

 Virginia Hall, la espía sin limitaciones que atormentó a los nazis

Por Sofía Nederr.- La espía estadounidense Virginia Hall, que tenía una pierna ortopédica, apoyó el escape de pilotos británicos, aportó información a los Aliados e introdujo varios agentes del SOE en Francia 

Conocida como Marie Monin», «Germaine», «Diane», «Marie of Lyon», y «Camille», entre otros seudónimos, Virginia Hall fue una espía estadounidense nacida en Baltimore, 1906. Su trabajo transcurrió durante la Segunda Guerra Mundial.

En 1931, Hall inició, en Varsovia, la carrera diplomática como Secretaria en la Embajada de Estados Unidos, de allí fue transferida a Tallín (Estonia), Viena (Austria) e Izmir (Turquía), entre otros lugares.

Sin embargo, los superiores de Virginia Hall cuestionaban la carrera de una mujer en el Departamento de Estado, a la vez desestimaban sus planteamientos sobre el peligro que significaba Alemania bajo la conducción de Adolfo Hitler.

Por si fuera poco, mientras Hall estaba en Izmir, sufrió un accidente de caza que acabó con su carrera diplomática. Durante una cacería, su escopeta se le resbaló, al tratar de recogerla, se disparó accidentalmente, mientras los perdigones cayeron en uno de sus pies.

Aunque las heridas no eran de gravedad, la tardía revisión médica hizo que a Virginia Hall se le gangrenara la pierna izquierda, que le fue amputada. La mujer comenzó a utilizar una pierna ortopédica, a la que bautizó con el nombre de Cuthbert.

El reclutamiento

Luego de que su carrera diplomática se quedara en el camino, Virginia Hall viajó a Francia, donde se alistó en el servicio de ambulancias. Sin embargo, tras la invasión alemana, pedaleó con su pierna de madera hasta la costa francesa. De allí se embarcó en un ferry hasta Gran Bretaña.

Virginia Hall recibe una condecoración por su trabajo tras las líneas enemigas

En Londres le cambió la vida. Allí conoció a Vera Atkins, una espía británica de origen rumano y una hábil reclutadora de la sección F (por Francia) del Special Operations Executive (SOE). Se trataba de la Ejecutiva de Operaciones Especiales, organismo responsable de enviar agentes a Europa para sabotear, espiar, robar y asesinar nazis.

Fue allí donde Virginia Hall recibió entrenamiento en armas y actividades de resistencia. Se convirtió entonces en agente de la Resistencia Francesa. Con el nombre de «Germaine», Hall fue enviada a Francia para recopilar información para la ocupación. Dentro de su estrategia, la mujer fingió ser una reportera del New York Post. Creó una red de resistencia entre la ciudadanía francesa, con el nombre en clave de “Heckler”.

Valiéndose de la red, Hall apoyó el escape de pilotos británicos, aportó información a los aliados e introdujo varios agentes del SOE en Francia. No obstante, la Gestapo (la policía secreta oficial de la Alemania nazi) se percató de la existencia de la Resistencia Francesa, y la espía comenzó a ser conocida como “La Dama Coja” entre los nazis.

Aunque Virginia Hall estuvo a punto de ser capturada por los alemanes, en 1942, pero finalmente pudo huir a España. ¿Cómo lo hizo? Cruzando los Pirineos a pie. En el país ibérico, Hall fue detenida por cruzar la frontera de forma ilegal, pero fue liberada seis meses después.

Dentro de sus misiones posteriores, la espía fue asignada a la Oficina de Servicios Estratégicos, Office of Strategic Services (OSS), en Estados Unidos. Además, regresó a Francia, en 1943, para actuar como operadora de radio, coordinar la resistencia e informar sobre los movimientos de las tropas alemanas. Con la información obtenida, logró engañar a la Gestapo.

Hasta los 60 años, Virginia Hall trabajó para la CIA. En 1982, “La Dama Coja” falleció en Maryland.

La Bola De Fuego

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